
Sentada, con los pies colgando, la mirada perdida, un cigarro "feliz" pendiendo de sus labios, la brisa jugando con su pelo, miles de angeles y demonios campaban a sus anchas. Suspiró, estaba cansada de tartas de nata, empachada de su absurdo conformismo, ¿porqué tenía que conformarse con tartas de nata si realmente ansiaba dulces tartas de chocolate?, ¿porqué nunca nada la parecía suficiente? sabía que todo tenía su tiempo, sabía que todo caería por su propio peso, la pregunta era ¿cuanto tiempo estaba dispuesta a esperar?... se sentía como una asesina de sentimientos ajenos, "Al Capone" con su puro y su gordo gato blanco justo antes de ejecutar a alguien , Jack "el destripador" acariciando a sus victimas confiadas, Atila arrasando con un cesped que nunca volverá a ser verde...de repente sonrió, imaginaba alegres flotadores de patos sonrientes y colores pintorescos, "encasquetados" en todas aquellas personas que la querían para luego hundirlos inevitablemente con sus actos...cada uno que "salve su culo" decía para sentirse mejor mientras encendía el mechero... exhaló y dejó que todos sus pensamientos se fueran bailando con el humo.